Hidalgo
Tradición y Memoria Panadera en Hidalgo
En comunidades emblemáticas como Atotonilco el Grande y Huasca de Ocampo, la panadería tradicional de Hidalgo resguarda saberes centenarios transmitidos a través de generaciones de mujeres y familias panaderas. Detrás de los hornos de la región destacan maestras panaderas como Doña Sol en Huasca (con 60 años de oficio), Alma en Atotonilco el Grande y Doña Chuy en los mercados hidalguenses.
Su trabajo diario mantiene vivos fermentos artesanales, recetas de antaño e importantes tradiciones ceremoniales. Entre sus piezas más representativas destacan:
Pan de Pulque: El pan insignia de la región, fermentado tradicionalmente con pulque o asiento de pulque y elaborado con manteca o mantequilla, huevo y un toque característico de nuez moscada o canela.
Cocol de Piloncillo, Pechugas y Granillos: Piezas romboides tradicionales a base de piloncillo, anís y granillo, acompañadas de las clásicas cemitas de piloncillo.
Pan de Nata y Empanadas Tradicionales: Panes emblemáticos de nata e historias de cocina plasmadas en empanadas artesanales rellenas de arroz con leche o mermeladas de frutas de la región como el cahuiche.
Panes Ceremoniales y de Día de Muertos: Especialidades de temporada entre las que sobresalen la galleta de maíz cacahuazintle, las tradicionales calaveras y el popular mortito rojo decorado con azúcar rosa.